Artículo realizado por Eduardo Medina Orihuela y seleccionado por ADAPA Canarias.

MEDINA ORIHUELA, Eduardo. Artículo del Períodico La Provincia. Diario Las Palmas. “Sanidad elabora un informe negativo de la planta de biomasa por sus emisiones”.  Sección: Puerto. Pág. 3. Martes, 12 de enero de 2016. Referenciado: 12/01/2016.

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Sanidad elebora un informe negativo de la planta de biomasa por sus emisiones.

Advierte de que la combustión de madera supone un riesgo para la salud. El valor límite anual de dióxido de nitrógeno se vería superado en el núcleo urbano.  

 

Eduardo Medina Orihuela

Las Palmas de Gran Canaria

  Sanidad emite un informe desfavorable respecto a la planta de biomasa que Ence pretende instalar en el Puerto de La Luz y de Las Palmas, dado que supondría un nuevo foco de emisión industrial en la ciudad y un incremento en la exposición a este tipo de emisiones por parte de los ciudadanos. Según las estimaciones, y en base a un modelo llevado a cabo con datos de vientos hacia el mar, el valor límite anual de protección de la salud para el dió- xido de nitrógeno (NO2) se vería superado en un perímetro de 500 metros y en un radio de tres kilómetros, lo cual incluiría el núcleo urbano de Las Palmas de Gran Canaria y la zona protegida del barrio de La Isleta.

  Tal y como expone el citado escrito, la calidad del aire se vería afectada tanto durante la fase de construcción como en la de funcionamiento, y la combustión de madera supone un riesgo para la salud. Según el informe, la combustión de biomasa emite contaminantes más peligrosos que otros combustibles como el gasoil o el gas natural.

  No se descarta que los valores de emisión expuestos en el informe sean exactamente iguales a los que marca la normativa como límite, y por lo tanto son elevados y sensibles a la existencia de otros focos de emisión en la zona y a las condiciones meteorológicas adversas.

  Los estudios realizados en relación a la contaminación atmosférica y la quema de madera sugieren que las partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (PM2,5) procedentes de la combustión de madera daña la salud respiratoria y contribuye a otras enfermedades.

  La dirección de los vientos predominantes en esa zona son de componente norte, nornordeste, nordeste y nornoroeste, con lo cual, la gran mayoría de los días, los vientos no se dirigen hacia el océano Atlántico, sino a la población de Las Palmas de Gran Canaria. Así, cualquier contaminante susceptible de ser transportado por ese medio, va a afectar a la salud de los residentes. Asimismo, otras fuentes de emisión difusa como el almacén de largo plazo de astilla a la intemperie, arrastraría estas partí- culas hacia la ciudad, y como único elemento de contención se proponen unas vallas metálicas de protección.

  En el informe se señala igualmente que, dada la magnitud de la población que se encuentra en el radio de influencia, sería esencial desarrollar un modelo de dispersión de los contaminantes que tuviera en cuenta ese nuevo foco puntual más los de las emisiones de la zona y que calculara los niveles de inmisión esperados en receptores puntuales “en un perímetro de diez kilómetros y con mayor densidad de malla en la ciudad”.

La biomasa emite contaminantes más peligrosos que el gas natural o el gasoil

  Igualmente se aclara que hay varios factores que influyen en las condiciones de combustión de la biomasa como son la calidad del propio sustrato, la tecnología de la combustión y las condiciones de funcionamiento de la planta. Asimismo, las condiciones de la combustión no solo determinan la cantidad de partículas emitidas, sino sus propiedades físicas y químicas. Así, el efecto tóxico sobre las personas dependerá del nivel de exposición que estará condicionado bá- sicamente por las concentraciones ambientales –resultado de la dispersión– y por la localización de la instalación.

  Cabe destacar que el complejo industrial que se pretende instalar en el Puerto constaría de un foco de emisión de contaminantes a la atmósfera, con 70 megavatios de potencia térmica proyecta –y otros focos difusos asociados–.

  Con una altura teórica de 65 metros de la chimenea, se concluye que para el NO2 en las condiciones climatológicas más habituales, los valores estimados estarían “ligeramente por encima del valor del límite anual para la protección de la salud humana” y para el dió- xido de azufre (SO2) del valor crí- tico de protección de la vegetación. Todo esto en un perímetro de medio kilómetro. De modo similar, en un radio de tres kilómetros incrementaría en casi 60 microgramos por metro cúbico más de NO2, seis de partículas menores a 10 micrómetros (PM10) y 59,2 de SO2 anual a los niveles de fondo urbano habitual, lo que incluye el núcleo urbano de la capital y la zona protegida de La Isleta.

Una inversión de 150 millones

  Con un plazo de ejecución de 36 meses, Ence utilizaría 48.084 metros cuadrados de una parcela próxima al dique de La Esfinge para levantar la que sería la planta de biomasa más grande del país, en la que invertiría 149,7 millones de euros y con la que la compañía pretende producir energía eléctrica a partir de los residuos forestales y agrícolas -en gran parte introducidos desde terceros países-. Esta instalación sería la obra más importante y más largas de las realizadas en el recinto portuario. E. M. O.

Las claves del informe

FUNCIONAMIENTO

El régimen previsto para la instalación es de 325 a 340 días al año, las 24 horas del día.

AUTORIZACIÓN

La instalación precisa de autorización administrativa integrada, y el proyecto está sujeto al procedimiento de evaluación de impacto ambiental (EIA).

 CALDERA DE BIOMASA

La planta cuenta con una caldera de biomasa en la que tiene lugar la combustión de biomasa de origen forestal, lo que permite la generación del vapor necesario para mover una turbina y generar 70 megavatios eléctricos brutos. La mayor parte de la biomasa procederá del exterior de las Islas y será suministrada por barco en forma de astillas.

ALMACÉN DE LA ASTILLA

El primer almacén de la astilla en la parcela será a la intemperie y dispondrá de una capacidad de almacenaje de 62.000 toneladas, unos 37 días de producción.

RESIDUOS

En relación a los residuos generados en la instalación, el titular de la instalación industrial deberá indicar y acreditar qué tipo de gestión y qué gestores autorizados se harán cargo de los residuos generados por la actividad. Tampoco debe realizarse mezcla de los residuos generados entre sí o con otros residuos.

 RIESGO PARA LA SALUD

La calidad del aire puede verse afectada durante la fase de construcción y la de funcionamiento. La combustión de madera supone, en general, un riesgo para la salud pública. La combustión de biomasa emite contaminantes más peligrosos que otros combustibles tradicionales como el gasoil o el gas natural.

 CHIMENEA DE 65 METROS

Con una altura teórica de la chimenea de la planta de 65 metros, se concluye que para el dióxido de nitrógeno en las condiciones climatológicas más habituales, los valores estimados estarían “ligeramente por encima del valor del límite anual para la protección de la salud humana”.

DIRECCIÓN DE LOS VIENTOS

La dirección de procedencia de los vientos predominantes en esa zona son de componente norte, nornordeste, noreste y nornoroeste; por lo tanto, en la gran mayoría de los días, los vientos no se dirigen hacia el océano Atlántico sino a la población de Las Palmas de Gran Canaria. Así, cualquier contaminante susceptible de ser transportado por ese medio va a afectar a la salud de la población residente.

 IMPACTO SEVERO

El informe califica de severo el impacto sobre la calidad del aire.

MANIPULACIÓN DE LA BIOMASA

Las operaciones de descarga, almacenamiento y manipulación de biomasa y cenizas constituyen focos de generación de emisiones de partículas a la atmósfera, por lo que deberán adoptarse varias medidas para minimizar estas emisiones.