Artículo realizado por Cristóbal Peñate y seleccionado por ADAPA Canarias.

PEÑATE, Cristóbal: La Provincia. Diario de Las Palmas. “Un grupo de profesionales forma una asociación para defender la biomasa.

  Desde ADAPA Canarias queremos recordar que hay distintos tipos de biomasa que inciden de forma diferente en nuestra sociedad según sea su dimensión, abastecimiento… que repercute considerablemente, no sólo en nuestro entorno sino también en nuestra salud. Este tipo de instalaciones puede ser totalmente benificiosa en un lugar concreto con determinadas características pero también esa misma planta puede ser muy perjudicial si no se tienen en cuenta una serie de factores, convirtiéndose en un arma de doble filo.

   Pensamos que el término de biomasa y su aplicación no se puede generalizar porque cada caso concreto requiere su estudio. Por eso ponemos como ejemplo este artículo de biomasa  km0 que, además de ser beneficiosa para nuestro entorno, no perjudica nuestra salud (que no siempre es posible) y fomenta el desarrollo local creando puestos de trabajo.

 

Pedro Espino, Gerardo García y Juan Ojeda constituyen Biomasa KM 0 y apuestan por el uso de una energía más limpia que ya usan empresas en la Isla.

Cristóbal D. Peñate

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

  La asociación Biomasa KM 0 se acaba de constituir en Gran Canaria y está conformada por profesionales de distintas disciplinas: ingenieros forestales, ingenieros industriales, productores locales de biomasa, jefes de mantenimiento de hoteles, instaladores, formadores y consumidores, entre otros.

  Es una asociación de carácter abierto y tiene como principales objetivos impulsar la producción y el consumo de la biomasa local como fuente sostenible de energía renovable; colaborar socioeconómicamente con la creación de empleo tanto para la producción de biomasa industrial (pallets) como forestal (monte o cultivo energético); divulgar y educar sobre los valores positivos del uso general de las energías renovables y en particular de la biomasa; procurar fórmulas de colaboración con la Administración de cara a participar de manera activa en la gestión del territorio tanto forestal como agrícola abandonado, y promover la formación profesional específica en energías renovables en general y en la ingeniería de la biomasa en particular.

  En relación con la polémica suscitada en las últimas semanas respecto a la utilización de la biomasa como energía renovable, los miembros de la nueva asociación señalan: “Nos resulta surrealista la situación que se produce en los últimos tiempos en Canarias. Parece que el empleo de energías renovables está totalmente prohibido, pero además puede resultar peligroso para la salud. Quizá lo más lógico y racional es seguir quemando petróleo, que es lo más blanco que existe”, afirma el presidente de la asociación, Pedro Espino, con ironía.

  La asociación Biomasa KM 0 no pretende ir en contra o a favor de nadie. “Ante la guerra contra las renovables no se nos escapa la oscura intervención de determinadas entidades con especial interés en el consumo de los combustibles fósiles. Sin embargo, se han puesto en marcha, eso sí, a trancas y barrancas, proyectos como el de la central hidroeléctrica de Gorona en El Hierro, o hemos sido testigos del rescate in extremis de la central hidroeléctrica Chira-Soria. Aplaudimos el empecinamiento de los cabildos de El Hierro y de Gran Canaria en esta cuestión”, señala Gerardo García Machín, jefe de mantenimiento en Seaside Hotels y un experto en la materia ya que viene utilizando la biomasa para generar energía en hoteles de varias cadenas instaladas en el sur de Gran Canaria.

Ventaja

  La Asociación KM 0 pretende aclarar algunas de las opiniones que se han manifestado en relación con la energía producida mediante la biomasa, pero no quiere ir en contra o a favor de nadie, “pues solo pretendemos unificar criterios por el bien de la sociedad, dado el grado de desconocimiento que parece existir sobre la biomasa, pues, a pesar de ser la energía cada vez más utilizada en Canarias, en la Península nos llevan más de diez años de ventaja”.

  Algo parecido ocurrió hace años con la energía eólica en Canarias, “arruinando todos los proyectos de instalación de nuevos generadores eólicos, continuando aún pendientes de la justicia y de que el Gobierno canario proponga una nueva ley que no termina por llegar. También se nos quitó la ilusión con la energía solar cuando el Gobierno central aplicó un impuesto al sol que ha hecho que Europa nos haya llamado a capítulo, consiguiendo que invertir en la energía solar fotovoltaica resulte una auténtica ruina”.

  Desde el seno de esta organización dicen que asisten con asombro que se ponga en entredicho si la biomasa es una energía renovable o no. “Consideramos que algunas opiniones que organismos, entidades y profesionales autónomos han vertido estos días sobre la biomasa a través de diferentes medios de prensa deberían haberse analizado antes, que ha existido escasez de rigor técnico y que se ha abierto un debate social con tendencias direccionales hacia opiniones equivocadas. Ante todo hemos de decir que la biomasa es la primera de las energías renovables, la más antigua, y a día de hoy solo en el continente europeo genera más puestos de trabajo que la energía solar y la eólica juntas”.

  Esta asociación entiende que puedan existir dudas sobre la biomasa. “La información o más bien la desinformación facilitada estos días a la opinión pública está llena de pequeños matices que bien se han podido omitir con intencionalidad o por desconocimiento. Si continuásemos en esa línea, puede que el ciudadano canario no logre entender nunca en qué consisten este y otros interesantes proyectos energéticos apoyados sobre las energías renovables”.

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Las piscinas y centros de talasoterapia de Canarias se calientan con este tipo de energía “La biomasa no contamina siempre que se queme correctamente”

  La asociación Biomasa KM 0 desea que no se vuelva a entrar de nuevo en polémicas absurdas sobre la biomasa, “debates que fuera de estas islas son totalmente estériles, cuestión que se ha superado ampliamente desde hace siglos y nadie se plantea discutir en Europa”.

  En Canarias la biomasa ha desplazado en estos últimos cinco años en Canarias al gas propano y al gasoil, sobre todo en los hoteles, pero también en industrias como lavanderías y panaderías, entre otras, cuestión que últimamente preocupa bastante a las comercializadoras tradicionales.

  “Puede que el ciudadano canario no lo sepa, pero muy probablemente haya podido disfrutar junto con sus familias de las piscinas y centros de talasoterapia de algunos de los hoteles más prestigiosos de Canarias, instalaciones calentadas con biomasa. El turismo centroeuropeo que nos visita no solo lo agradece, sino que además solicita la visita a las calderas. ¿Será esto eso a lo que llaman turismo sostenible, donde el olor a crema bronceadora se mezcla con el agradable aroma a madera quemada?”, se pregunta Gerardo García.

  “Seguramente muchos canarios también desconozcan que en muchos de los centros de formación profesional de Canarias ya se estudia desde hace años la biomasa como una energía renovable más y algunos centros de enseñanza ya cuentan incluso con sus propias calderas de biomasa para que sus alumnos realicen prácticas con esta magnífica energía renovable”, añade.

  La combustión de biomasa, según esta asociación, no contribuye al aumento del efecto invernadero porque, según aseguran sus miembros, el carbono que se libera forma parte de la atmósfera actual (es el que absorben y liberan continuamente las plantas durante su crecimiento) y no del subsuelo, capturado en épocas remotas, precisamente como el gas o el petróleo. “La energía que contiene la biomasa es energía solar almacenada a través de la fotosíntesis, proceso por el cual algunos organismos vivos, como las plantas, utilizan la energía solar para convertir los compuestos inorgánicos que asimilan (como el CO2) en compuestos orgánicos”.

  Las instalaciones de producción energética con biomasa se abastecen de una amplia gama de biocombustibles, desde astillas y pallets, hasta cardos, la tunera y la Gerardo García, tesorero de la asociación; a la izquierda, el presidente, Pedro Espino (centro); y el vocal Juan Ojeda. | LP / DLP Un grupo de profesionales forma una asociación para defender la biomasa Pedro Espino, Gerardo García y Juan Ojeda constituyen Biomasa KM 0 y apuestan por el uso de una energía más limpia que ya usan empresas en la Isla paja, pasando por huesos de aceituna y cáscaras de almendra. Esta heterogeneidad continúa en los usos de la energía producida con biomasa, pudiendo utilizarse para calefacción y producción de agua caliente en el sector doméstico (viviendas unifamiliares, comunidades de vecinos, barrios o municipios enteros), calor para procesos industriales y generación de electricidad.

Calderas modernas

  “Subrayamos y defenderemos donde haga falta que la biomasa no contamina siempre que se queme correctamente y se utilicen maquinarias y filtros adecuados. Las calderas modernas, de avanzada ingeniería, analizan y registran constantemente su combustión, regulándose para que esta sea lo más eficiente posible. Si se hace así, como no podría ser de otra forma, no existe problema de contaminación, como cualquier otra central térmica que se precie donde se queme cualquier combustible. Esto ocurre hasta en los tanatorios donde se incineran los cuerpos humanos; si se instalan los filtros adecuados esto no supone ningún problema y, como siempre se instalan, no ha generado debate. Plantear polémica con la contaminación es un absurdo. Si seguimos por esta línea estaríamos con velas y todas nuestras centrales eléctricas en Canarias se encontrarían precintadas”, subrayan.

  “Por eso merece la pena que alguien explique que el carbón no es un residuo y no es renovable porque simplemente se trata de un fósil. La biomasa, sin embargo, es un residuo renovable de gran valor ecológico. Espero que la gente no esté pensando en el carbón vegetal de la barbacoa, eso es otra cosa, estamos hablando del carbón mineral que se encuentra en el interior de la tierra. Quizá por eso hay gente que considera que el carbón y la madera es lo mismo, pero hay que perdonárselo”, añaden.

  “Nosotros también consideramos que si la biomasa contaminase tampoco debería instalarse en nuestras ciudades, esto es de sentido común, pues nosotros tampoco quisiéramos instalar algo que pudiese perjudicar la salud. Actualmente gran parte de la biomasa que se genera en las Islas está formada por residuos de madera con destino a ser triturados en los vertederos mediante energía convencional simplemente para reducir su tamaño y luego poderlo enterrar, un desperdicio de recursos y un acumulado extra para la colmatación de nuestros más que saturados o saturables vertederos”.

  Canarias, tras más de 500 años de forestación especialmente concentrada sobre las islas centrales, no posee una masa forestal importante. La cifra de hectáreas convertibles a bosque se acerca al orden de las 100.000 para el conjunto del Archipiélago. “La adecuada política de protección de los ecosistemas canarios no dirige nuestra mirada hacia el aprovechamiento de estos montes, aunque no se descarta un punto de encuentro entre la mejora de la gestión y el aprovechamiento energético”. “En definitiva, la biomasa, la energía verde, no es más que otro recurso natural a disposición del hombre”, sentencian.