Noticia seleccionada por ADAPA Canarias:

QUESADA. Jesús. Canarias7.es: “Crear paisaje con frutales para recuperar la superficie agrícola”.  7 Islas. Las Palmas de Gran Canaria. http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=452092.  07/02/2017. Referenciado: 11/02/2017.

  Preocupado por el progresivo abandono de las fincas agrícolas de Valsequillo y el incesante deterioro del paisaje rural, el ingeniero agrónomo José Juan Pérez ha ideado un proyecto para poner de nuevo en explotación una superficie de 21 hectáreas en un periodo de cinco años. El cultivo, árboles frutales; el coste, apenas 400.000 euros.

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Fotografía con las fincas agrícolas de Valsequillo susceptibles de cultivar otra vez con frutales.

  En terrenos situados al borde o a la vista de la red de carreteras, sin inversión inicial alguna por parte de sus propietarios y con cultivos que no se abandonarán a corto plazo. Así pretende crear paisaje un novedoso proyecto para aumentar la superficie agrícola de Valsequillo, reducida hoy en día a unas 46 hectáreas. Contando solo las fincas próximas al viario municipal, la superficie susceptible de volver a plantarse se eleva a más de 173 hectáreas, aunque esta iniciativa únicamente se propone llenar 21 de frutales, el 46% de la cultivada.

Dividiendo el municipio en tres altitudes, entre los 300 y los 1.100 metros sobre el nivel del mar, José Juan Pérez apuesta por cultivar almendreros, olivos, castaños, nogales, cerezos, guinderos e higueras, solos o combinados y según el microclima que precisa cada una de estas especies, con fondos públicos que los dueños de las fincas amortizarían en un periodo de cuatro años una vez que empiecen a recoger sus frutos, en principio a partir del primer lustro.

El proyecto contempla la plantación de cinco hectáreas el primer año, tres con almendreros, una con higueras y otra con cerezos, especies junto a las que se cultivarían 100 guinderos, 200 castaños y otros tantos nogales. La superficie aumentaría a seis hectáreas el segundo año sumando una de olivos, bajando a cuatro el tercero (tres de almendreros y una más de olivos) y a tres hectáreas el cuarto año (todas de almendros). Así, en cuatro años se plantarían 21 hectáreas, 12 de almendros, dos de higueras, cerezos y olivos y tres más con hasta 400 castaños, otros tantos nogales y 200 guinderos. Serían 7.467 árboles en total, 4.000 de ellos almendreros, 833 cerezos y olivos y 800 higueras.

Para evitar que la voluntariedad sea la premisa básica del proyecto, el ingeniero agrónomo defiende que las administraciones públicas hagan el esfuerzo inversor, estimado en 400.000 euros en total para los cinco años, permitiendo que los dueños de los terrenos se lleven la mitad de los frutos y destinen el otro 50% a amortizar el gasto en cómodos plazos. Al tratarse de frutales comerciales, salvo catástrofe la supervivencia de las explotaciones está garantizada durante un periodo de 10 a 15 años, lo que no ocurre con la horticultura. Evitar los incendios forestales y la erosión de los suelos son otras dos ventajas.

El riego saldría de la depuradora de aguas residuales de Valsequillo creando las canalizaciones adecuadas, incluidas en los costes del proyecto, y los árboles serían adquiridos en viveros de la Isla. En el caso de los cerezos la intención es recuperar variedades tradicionales de Tenteniguada, donde ha bajado la superficie de este cultivo. Para darle salida a la producción, Pérez mantiene negociaciones con la almazara de Temisas y la Asociación Almendra de Gran Canaria.

El autor del proyecto espera la colaboración del Ayuntamiento para su materialización, y el Consistorio la del Cabildo.