DE LA HOZ, David. La Provincia. es:“Caminando hacia una Canarias sostenible”. http://www.laprovincia.es/opinion/2017/04/07/caminando-canarias-sostenible/926337.html. 06/04/2017. Referenciado: 29/04/2017.

  Hoy estamos de enhorabuena. Hemos dado un paso más en la dirección de construir una Canarias autosuficiente y sostenible. Por fin contaremos en las Islas con un Observatorio Canario del Cambio Climático, encargado de medir el impacto y consecuencias del calentamiento global en el Atlántico medio.

Hace tiempo que vengo centrando buena parte de mi discurso y compromiso político en los efectos de dicho cambio climático sobre la biosfera, cuestión que es asumida por toda la comunidad científica internacional como el reto humano más importante al que se haya enfrentado en su historia.

Esta nueva era geológica del Antropoceno plantea un contexto de sobra conocido: un aumento de olas de calor, tanto en frecuencia, como en intensidad y áreas geográficas, el incremento de salinidad, acidificación y temperatura del medio marino, los fenómenos de lluvias torrenciales, el avance de espacios desérticos por el incremento de la erosión, la disminución drástica de bosques templados y la subida del nivel del mar, entre otros impactos directos. Y la tendencia es que estos fenómenos se intensifiquen en un futuro próximo, por lo que el objetivo prioritario para numerosos organismos científicos, sociales y políticos es, y debe ser, medir su impacto y progresión de cara a tomar medidas para atajarlo.

La agricultura, las pesquerías, el abastecimiento de agua potable y la alteración de litorales costeros, entre otros, deben ser algunas de nuestras prioridades en esta materia, sobre todo dado el incremento de la población mundial y de la demanda de recursos básicos alimenticios, hídricos y territoriales.

Canarias no es ajena a esta situación. Los territorios insulares son especialmente sensibles a estos impactos del calentamiento global. Nos jugamos mucho, y es responsabilidad y compromiso de las administraciones canarias intervenir, no como un actor más en el escenario local, sino como un referente internacional a escala global, trabajando de forma coordinada con la comunidad científica internacional y con otras islas del mundo, y con especial incidencia en el entorno natural de nuestra región macaronésica.

Tras la actividad desarrollada por la anterior Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático en 2012, los Cabildos de Lanzarote y Gran Canaria, el ITC, el ITER, las universidades canarias, organizaciones locales e internacionales, y el Gobierno de Canarias, trabajan ya para dar un fuerte impulso a los programas de acción.

Iniciativas como la declaración de Espacio Natural Protegido de la Marina de Arrecife, o el programa piloto de las asignaturas de educación social y emocional en los colegios de Canarias (Emocrea), han sido dos proyectos en los que he participado activamente y es que creo firmemente en esa línea de trabajo para convertir Canarias en territorio sostenible basado en el conocimiento y la innovación.

Por todo ello, en el Parlamento de Canarias, entendiendo la trascendencia que el cambio climático tiene para nuestro presente y futuro, impulsamos una proposición no de ley, en colaboración con el Cabildo de Lanzarote para instar al Gobierno de Canarias a la creación de este Observatorio Canario de Cambio Climático.

Hoy se presenta en Lanzarote este organismo, como una muestra más de la vanguardia histórica que esta Isla desempeña en materia ambiental.

El Observatorio Canario del Cambio Climático, que se integrará en la red internacional de entidades de cambio climático, se encargará de la elaboración de diagnósticos y respuestas a los efectos del clima en las ocho islas, generando también nuevas oportunidades para la creación de empleo para nuestros cualificados investigadores, así como para otros profesionales que podrán participar en estas futuras acciones.

No debemos ser alarmistas, pero tampoco podemos caer en el contraproducente inmovilismo en un asunto tan trascendente como éste. Hay que seguir avanzando, desarrollando e impulsando el concepto de bionacionalismo, para afrontar estos retos con la máxima voluntad, implementando políticas de consenso para aunar esfuerzos entre todos. Sin duda alguna, es momento de dar un paso de mayor calado para posicionar Canarias como referente de investigación y de inequívoco compromiso social y de futuro con nuestra tierra.