El alcalde Óscar Hernández asegura que la medida fue consensuada

Miguel Moreno 06.07.2017 | 00:23

Los operarios del Ayuntamiento de Agüimes retiran los pinos del barrio de la Banda que han generado la polémica.

  Los operarios del Ayuntamiento de Agüimes retiran los pinos del barrio de la Banda que han generado la polémica. LP / DLP

Durante el pasado mes de junio el Ayuntamiento de Agüimes taló diez pinos en el barrio de La Banda y 49 palmeras en el municipio que han levantado resquemores entre los vecinos. El alcalde, Óscar Hernández, sostiene que la medida fue tomada de manera consensuada con los habitantes de la calle afectada. Mientras, la concejal del grupo Canarias Decide, Beatriz Mejías, asegura que los vecinos no están de acuerdo con el corte de los árboles en cuestión. “Son dos temas diferentes”, explica Hernández, “las palmeras estaban enfermas y era por una cuestión de seguridad”.

El censo de Agüimes detalla que en el municipio hay más de 700 palmeras. Por razones de salud y seguridad ciudadana se decidió proceder a la tala de 49 de estos ejemplares. La tala de cuatro de ellas en la plaza del barrio han hecho que un vecino se levantara en la defensa por la naturaleza. Juan Melián puso en marcha una recogida de firmas con Canarias Decide para paralizar la tala “indiscriminada” de árboles. Según la agrupación y varios vecinos, los ejemplares de la plaza no se encontraban enfermas.

El alcalde Hernández defiende la medida. “La asamblea de la Banda, completamente representativa, pidió al Consistorio que tomase medidas con las palmeras que suponían un riesgo para los ciudadanos”, aseguró. El viento es uno de los actores principales en el municipio de Agüimes, y por ello, para Hernández los ejemplares enfermos son un riesgo. “Estas palmeras enfermas pueden ser causa de un accidente mortal de un vecino o un niño”, declaró.

Canarias Decide denunció ante el Seprona la situación. “Nos respondieron que se trataba de palmeras que al ser regadas por el Ayuntamiento no estaban protegidas”, aseguró Mejías. Los residentes del barrio denuncian que la plaza ha perdido todo el encanto. “Esto es un cementerio”, declara Juan Melián en un vídeo publicado junto a Mejías en Facebook en el que pide apoyo ciudadano. El otro frente abierto es el de la calle de La Banda, donde diez pinos plantados como medida contra el viento por los propios vecinos hace años fueron talados. “Los propios vecinos de esa calle fueron los que acudieron al Ayuntamiento exigiendo que se cortaran”, desveló Hernández, que argumentó que no tenían ningún valor medio ambiental y que sus raíces estaban levantando la acera. Además, el alcalde sostuvo que por cada pino que cortaron se plantan otros siete en el municipio. Mejías acusó a Hernández de faltar a la verdad. “Pregunté en el pleno porque se habían talado y me dijeron que fue a petición de los propios vecinos”, explica, “pero cuando acudí a recoger firmas pude comprobar que no era cierto”, añadió. La concejal afirma que los pinos han sido talados a petición de los vecinos a los que los árboles manchaban y estorbaban a sus coches. “Se llevo a cabo por la decisión de los residentes en frente de los pinos, el resto del barrio está indignado”, sostiene Mejías, que agregó que la mayoría de los vecinos no participan en asambleas porque no se les tiene sus ideas en cuenta.

Mejías, asimismo, criticó la falta de mantenimiento de los parques y espacios verdes del municipio. “Tan solo se cuida el centro antiguo por los visitantes, el resto de barrios sufren el abandono de sus zonas verdes”, denunció la edil. “Además se podan y talan los árboles cuando los pájaros están nidando”, añadió Mejías, que juzgó la falta de tacto del gobierno actual con la naturaleza del municipio.