Divididos en tres hábitats, el proyecto Life Guguy que acaba en octubre ha plantado más de 20.000 árboles y arbustos en la montaña de Los Cedros, en La Aldea de San Nicolás. Ha repoblado así 12 hectáreas con poco más de 852.000 euros. Para que no se pierdan, habrá un programa de mantenimiento durante otro lustro.

Cedros y sabinas en la zona más alta, donde solo quedaban unos pocos ejemplares al empezar, brezales macaronésicos en la cara Norte de la montaña y pinos en la altitud adecuada. Esos son los 20.123 árboles y arbustos plantados en Los Cedros en los últimos 5 años que han reverdecido un espacio que amenazaba con convertirse en un erial. Son los resultados palpables del proyecto Life Guguy que se acaba en octubre y ha renovado la vida en este paraje natural.

Partiendo de semillas recogidas hace unos 20 años -plantadas en la finca de Osorio- de los últimos 42 cedros que quedaban en esa montaña tras varios siglos de talas e incendios, el proyecto ha logrado plantar 1.233 cedros, junto a 4.651 sabinas que completan los 5.884 árboles del hábitat de juniperus que ahora adornan Los Cedros. A ellos se han unido 8.854 ejemplares de laurel, brezo, acebiño, acebuche, almácigo y peraliño, especies propias de los brezales macaronésicos, en la cara Norte de la montaña. Y otros 5.385 pinos canarios para completar la actuación.

La tarea no ha sido sencilla. Plantando en los meses finales del año para aprovechar las lluvias del invierno, en el proyecto han participado burros, helicópteros, captanieblas, contenedores de agua, goros de hierro metálico y otros medios. El método se ha ido perfeccionando con la experiencia hasta alcanzar un éxito del 75% en las plantaciones hechas. Las cabras asilvestradas que pululan por la zona han sido el principal enemigo.

Isabel Nogales, técnico del Cabildo que coordina el proyecto, explica que al principio subieron las plantas con burros y luego con helicópteros, con los que se llevaron, y rellenan periódicamente, cuatro contenedores de agua de 1.000 litros que riegan cedros y sabinas. Los captanieblas para aprovechar la lluvia horizontal no han dado el resultado esperado, y sí el manantial habilitado a media ladera.

La mitad de los 852.808 euros invertidos son fondos europeos Feder. El Cabildo puso el 42,81% y Gesplan el 7,19%. El mantenimiento posterior, que se extenderá hasta 2022, lo pagará solo el Cabildo.

A las 12 hectáreas repobladas se suman otras 3 en Acusa, con 5.000 cedros y sabinas para reponer, si hiciera falta, los ejemplares de la montaña de Guguy.