El proyecto de regeneración paisajística de los 34,6 kilómetros del corredor del norte entre la capital y Agaete propone 360 actuaciones, 10 de ellas singulares, en 260 hectáreas del entorno

  El plan director del proyecto de regeneración paisajística de la autovía del Norte (GC-2) ha estimado en 18,7 millones de euros la inversión que sería necesaria a lo largo de sus 34,6 kilómetros para lavarle la cara al principal corredor viario entre Las Palmas de Gran Canaria y Agaete, en el que propone un total de 360 actuaciones para embellecer las vistas.

  El avance del proyecto para mejorar el paisaje de la GC-2 desde los túneles Julio Luengo hasta la entrada al casco urbano de Agaete propone intervenciones en una superficie de 260 hectáreas situada a un lado y otro de la carretera, en especial una decena de actuaciones singulares en hitos del recorrido, que divide en seis tramos.

  Los proyectos singulares se localizan, circulando en sentido la capital-Agaete, en la salida de los túneles Julio Luengo, El Lloret, El Rincón, Costa Ayala-Tinocas, El Callao de Tinocas, la Granja Agrícola Experimental, El Puertillo, Quintanilla, Los Enanos, San Andrés, El Altillo-El Roque, el enlace de la GC-2 con la vía GC-200 hacia Cenobio de Valerón, la urbanización industrial de San Isidro y el acceso a Agaete. El coste de llevarlos a cabo se calcula, sin entrar todavía en el detalle, en 7,98 millones de euros.

  En tales enclaves se desarrollarán la decena de actuaciones estrella de las 360 que en total recomienda el documento, que ya ha sido presentado a los alcaldes de la comarca en el marco del Observatorio del Paisaje creado por la Consejería de Política Territorial del Cabildo.

  El avance del proyecto de regeneración paisajística estima el presupuesto para las actuaciones generales en otros 10,73 millones y la inversión para unas y otras medidas en 18,7 millones. La financiación saldría de las arcas del Cabildo, mientras que los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Arucas, Moya, Guía, Gáldar y Agaete facilitarán las actuaciones y permisos.

  El desafío no es sencillo. En la principal vía de acceso a la capital por el litoral Norte concurren zonas agrícolas y naturales con otras antropizadas y con degradaciones paisajísticas debido a la existencia de áreas de vertido de escombros, basuras, restos agrícolas y tierras asociadas a la construcción y demolición de edificaciones.

  También afean su paisaje medianeras y fachadas inacabadas o deterioradas, muros de contención laterales de la carretera o de cierre de fincas, ajardinamientos, trincheras, taludes y rellenos deteriorados o abandonados. El potaje visual se completa con terrenos con aparcamientos sin acondicionar, instalaciones aéreas de redes eléctricas y telefónicas y otros obstáculos visuales.