El presidente insular informó durante el Debate del estado de la Isla de que el Ayuntamiento de Telde las quitará para cumplir con el plan de embellecimiento

  Después del verano. Este es el pronóstico del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, como fecha definitiva para retirar las vallas publicitarias que todavía se mantienen en pie en la autovía GC-1 en su tramo por Telde. El municipio, el más remolón para acatar las directrices del plan insular de embellecimiento, cuenta con una partida de 93.000 euros aportadas por la corporación supramunicipal para que realice este trabajo, pero de momento todo sigue igual. 

  De hecho, este plan para mejorar la imagen de Gran Canaria continúa más en tonos grises -el del color de las vallas- que el verde que se pretende lograr. La culpa es de los soportes publicitarios que a ambas calzadas de la autovía GC-1 proliferan y afean el entorno de una carretera en la que a su paso por el municipio circulan 150.000 vehículos diarios. La iniciativa del Cabildo para presentar un aspecto más atractivo de la Isla y, en concreto, de esta autovía, tropieza con estas vallas que no han sido retiradas pese a esa partida de 93.000 euros aportada por la administración insular en diciembre de 2017. Pero todo sigue casi inamovible, aunque según datos oficiales, de 113 se ha pasado ahora a 90.

  No ocurre lo mismo en los municipios vecinos de Ingenio, Agüimes y Santa Lucía, donde sus ayuntamientos sí han cumplido con lo establecido por el Cabildo para eliminar los soportes.

  Esta situación volvió a recordarse durante el Debate del estado de la Isla celebrado el viernes y el lunes en la corporación insular, donde este plan inacabado recibió críticas por su retraso, sobre todo de Fernando Bañolas, consejero de Coalición Canaria (CC), aunque José Miguel Bravo de Laguna, portavoz de Unidos por Gran Canaria, también hizo referencia a este problema al definir la campaña de promoción del Cabildo de “cuento”, usando el lema de la promoción.

  Fue Antonio Morales, presidente del Cabildo, quien defendió ante las críticas recibidas la gestión del grupo de gobierno, al afirmar que esta carretera es competencia del Gobierno canario, dirigido por Coalición Canaria, y que la corporación insular está a la espera de que mueva ficha. En la sesión del lunes, el presidente cabildicio recordó el compromiso incumplido de Fernando Clavijo, su homólogo regional, “que hace dos años dijo que el Gobierno regional entraría en el Consorcio Turístico y aún estamos esperando”.

  No obstante, Morales anunció que los soportes metálicos que afean este tramo de la GC-1 desaparecerán después de verano, según las conversaciones mantenidas con el Ayuntamiento de Telde.

  Desde la administración local, la concejala de Urbanismo, Gloria Cabrera, ha expresado en varias ocasiones la dificultad para retirar los afiches, dado que el municipio no cuenta con una ordenanza reguladora de esta actividad, norma que indicó, se pretende dotar en la normativa urbanística y fiscal que permitan su retirada con total garantía jurídica y evite terminar en los tribunales de justicia.

  Asimismo, Ángel Víctor Torres, el viernes y el lunes, Elena Máñez, responsabilizaron al Gobierno de España de las obras pendientes de ejecución y criticadas por la oposición por su retraso al no estar firmado todavía el convenio de Carreteras Canarias-Estado. Los dos consejeros socialistas apelaron a que desde Obras Públicas están hechos los deberes desde febrero de 2016, pero el Estado no ha hecho nada, una respuesta que sirvió para contrarrestar las críticas del Partido Popular sobre el mal estado de las vías insulares.

  Así las cosas, Bañolas recordó en el Debate del estado de la Isla que han pasado tres años desde el anuncio del plan de embellecimiento de Gran Canaria y “no se ha hecho nada de nada, con explotaciones agrícolas en desuso en la GC-1 o palmeras secas, lo vendieron todo el primer día y luego nos critican por preguntar”.