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Adapa Canarias

Defensa del Arbol y Paisaje de Gran Canaria

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El aumento de espacios verdes en las ciudades y la mejora de los elementos en los parques ayudan a moderar el efecto ‘isla de calor’ urbana y, por tanto, a elevar el confort térmico de los usuarios. Así lo revelan las simulaciones realizadas por una arquitecta de la Universidad Politécnica de Madrid planteando varios escenarios en un parque de Pekín.

En los parques se reduce la sensación térmica de calor, pero no se puede precisar con exactitud el alcance de esta amortiguación. Una investigadora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha realizado, mediante una simulación, seis acabados superficiales en un parque y ha conseguido establecer las diferencias entre la temperatura fisiológica equivalente de cada situación.

Las conclusiones indican que aumentar el porcentaje de los espacios verdes en las ciudades y mejorar la disposición de los parámetros del paisaje pueden ayudar a moderar el efecto ‘isla de calor’ urbana y, por tanto, mejorar el confort térmico de los usuarios.

Aumentar el porcentaje de los espacios verdes en las ciudades y mejorar la disposición de los parámetros del paisaje ayudan a moderar el efecto ‘isla de calor’

En el estudio llevado a cabo por Esther Higueras, miembro del Grupo de investigación Arquitectura Bioclimática en un entorno sostenible-ABIO, se analizó el potencial de modificación del confort térmico de un parque longitudinal siguiendo una estructura de cinturón (alrededor de 9 km) en Pekín o Beijing, así como los efectos de sus acabados superficiales mediante la simulación numérica con el software ENVI-met©, un programa para simulación de interacciones de superficie-planta-aire.

La elección de Beijing se debe a que al poseer un clima continental húmedo afectado por monzones, el verano en esta ciudad se caracteriza por una extrema humedad y calor tórrido, por lo que se convierte en un sitio objetivo de muchos estudios relevantes sobre el microclima urbano y el confort térmico.

En la investigación realizada, los escenarios holísticos (vistos en conjunto) de distribución espacial y temporal del confort térmico del parque se obtuvieron en términos de ‘temperatura fisiológica equivalente’. Se compararon zonas con hierba, arboladas con árboles de 10 m y 20 m de porte, zonas con agua, zonas con pavimento impermeable y edificaciones (las 6 simulaciones).

Mejor árboles altos y no suelo pavimentado

Las zonas con espacios verdes mostraron un mejor nivel de confort térmico que el resto, pero aparecen diferencias en algunos sitios descubiertos debido a la radiación solar y al efecto de reflexión de otros materiales superficiales. A las 14:00h, la sensación térmica personal promedio en las zonas verdes arroja una diferencia de unos 2°C. Los análisis de regresión muestran que el factor influyente más significativo en la moderación del confort térmico son los árboles más altos, mientras que el suelo pavimentado arroja un efecto negativo.

El modelo de simulación se ha realizado considerando la proporción de cada parámetro de diseño del paisaje en el parque objeto de estudio. Sin embargo, modificando esos porcentajes para ajustarlos a cada situación concreta, el modelo puede ser válido para mejorar las condiciones de confort térmico en otros parques.

El trabajo ofrece un conocimiento detallado de los beneficios reales de las zonas verdes sobre el confort térmico de las personas

Como señala Esther Higueras “el resultado del trabajo proporciona un conocimiento detallado de los beneficios reales de las zonas verdes sobre el confort térmico de las personas”.

Además, continúa la investigadora, “las conclusiones obtenidas permiten realizar sugerencias para los planificadores y diseñadores de parques urbanos como, por ejemplo, aumentar la cobertura de árboles más altos, implementar enfoques efectivos en los sitios descubiertos, reducir el porcentaje de terreno pavimentado y disponer los parámetros del paisaje teniendo en cuenta aspectos estéticos que pueden influir en la percepción subjetiva de la sensación térmica”.

 

La ejecución de los dos proyectos está pendiente de la aprobación del Convenio por el Pleno del Ayuntamiento capitalino, previsto para este mes de noviembre

Bajar del barrio de Las Coloradas y tener un lugar en el que parar para observar Las Palmas de Gran Canaria desde lo alto de La Isleta será una realidad en un futuro no muy lejano. El Cabildo de Gran Canaria tiene proyectado dos miradores, uno sobre el polideportivo Jesús Telo y otro en Las Coloradas, que permitirán disfrutar de las vistas que otorgan los barrios más al norte de la Isla.

Dentro de la red de miradores que la Consejería de Política Territorial y Arquitectura de la Corporación tiene ideada construir hasta el final del mandato del actual grupo de gobierno, La Isleta es uno de los lugares más beneficiados ya que tendrá dos plataformas que permitirán gozar desde lo más alto de El Confital y Las Palmas de Gran Canaria.

Según explican desde el área que dirige Inés Miranda, los dos miradores ya están presupuestados y su ejecución está pendiente de la aprobación del Convenio por el Pleno del Ayuntamiento capitalino, que se espera que sea este mes de noviembre. A partir de ese momento se podrá firmar el acuerdo entre la consejera y el alcalde que permitirá iniciarse la licitación de las dos construcciones.

El mirador de La Isleta está planteado que se construya en una plataforma próxima al Polideportivo Jesús Telo, cercano a la entrada de El Confital. Se trata de un área que está bastante deteriorada por la acción del hombre y en la que hay depósitos de vertidos y escombros, además de extracciones y excavaciones de tierra que han dañado el espacio. Desde el Cabildo proponen la creación de una plataforma de frente panorámico abierto que tenga baja incidencia paisajística, de manera que se fomente la relación e interacción de los visitantes con el medio natural.

Este balcón se apoyará en las huellas de las sendas existentes. Para ello los arquitectos esbozan el uso de elementos modulares de hormigón arquitectónico prefabricado que se asentarán sobre el terreno configurando el mirador. El espacio contará con bancadas y graderíos desde donde contemplar el paisaje y está previsto también la realización de zonas de aparcamiento, aunque se aprovechará un área cercana que cumple dicha función, por lo que solamente se señalizará la preferencia de aparcamiento para este nuevo espacio.

Para estos trabajos se limpiarán 650 metros cuadrados de terreno y se actuará en un área de 114 metros cuadrados. En total se prevé que las obras, una vez licitadas, duren dos meses y contarán con un presupuesto que superará los 69.310 euros.

En cuanto al mirador de Las Coloradas, este estará en el fondo norte del campo de fútbol del barrio y ocupará terrenos del Paisaje Protegido de La Isleta. Se trata de un área que en la actualidad es empleada para la preparación de material que emplean los parapentistas y que cuenta con un fácil acceso para personas con movilidad reducida. El Cabildo explica que con este punto se pretende poner en valor el Paisaje Natural de La Isleta y la costa norte de Gran Canaria.

Al igual que el mirador que se hará en La Isleta, esta área también está deteriorada por la acción del hombre y en ella también proliferan de forma puntual los depósitos de vertidos y escombreras ajenos al medio en el que se encuentran, así como impactos debidos a extracciones y excavaciones.

También contará con bancadas y graderíos y se prevé que se desarrolle haciendo alusión a las velas empleadas para el parapente, de forma que simula atrapar el fuerte viento predominante en esta parte de la ciudad. Así mismo, se señalizará un aparcamiento en la zona.

En total se limpiarán 720 metros cuadrados para hacer la plataforma que tendrá una superficie de actuación de 177 metros cuadrados. Una vez se liciten los trabajos está previsto que se terminen en dos meses y tendrán un presupuesto de algo más de 47.741 euros.

Estos dos miradores se unen a otros como el del  Faro de Sardina o el deArtenara, así como uno en la zona de El Rincón desde el que observar La Isleta, Las Canteras y el litoral norte de Gran Canaria.

 

Una propuesta muy interesante la que propone nuestro compañero y miembro de ADAPA Canarias José Antonio Sosa, la cual dotaría de nuevo a nuestra ciudad de identidad cultural con  la desembocadura del barranco… como verdadero icono fundacional…un icono paisajístico que nunca debimos perder.

El Gabinete Literario ha iniciado una campaña en favor de la recuperación del la desembocadura del barranco de Guiniguada para restaurar un paisaje “esencial” para esa zona de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, según ha informado hoy en un comunicado.

La campaña cuenta con el apoyo del arquitecto José Antonio Sosa, quien ha presentado un escrito de alegaciones al documento de adaptación del Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria a las Directrices de Ordenación General y del Turismo, para que la recuperación de ese espacio se configure como un proyecto estratégico de la isla.

A esta iniciativa se han sumado la Real Sociedad Económica de Amigos del País y la Real Academia de Bellas Artes, según constata el arquitecto en su escrito, que ha sido hecho público hoy.

Sosa señala en sus alegaciones que el proyecto que propone “no es caro” y, de momento, no precisaría de la construcción de nuevos puentes, sino de la demolición de las bóvedas existentes de hormigón y del asfalto que cubren el barranco.

Con carácter provisional o definitivo, se dejarían varias secciones estrechas para mantener la unión entre Vegueta y Triana, a la altura de los antiguos puentes de Palo y de Piedra y del Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con lo que se recuperaría el paisaje anterior a la construcción de la autovía marítima en esa zona de la ciudad, expone Sosa.

El arquitecto argumenta que desde que se construyeron los túneles de San José, el tráfico que soporta la autovía en la última parte del cauce del Guiniguada es meramente testimonial desde el enlace de Primero de Mayo hasta el mar.

Por ello, entiende que se puede volver a abrir el barranco y recuperar el papel que tuvo en su día como elemento configurador y de unión entre Vegueta y Triana.

En opinión de Sosa, existen desde hace años diversas propuestas e intervenciones que tratan de “camuflar” el impacto de esta autovía sobre la ciudad, dándole un aspecto más urbano pero manteniendo el barranco enterrado, por lo que defiende que su propuesta sí permite recuperar un “paisaje esencial para la ciudad”.

 

Distingue cuatro tipos de edificaciones y fija recomendaciones para cada una de ellas

La Xunta da un nuevo paso en su lucha contra el feísimo urbano. El Gobierno gallego presentaba ayer una guía de colores y materiales elaborada por más de 34 expertos que recoge una serie de indicaciones para integrar en el paisaje gallego edificios nuevos o rehabilitados de forma «armoniosa y coherente». El manual —en el que trabajaron durante más de un año 34 profesionales como arquitectos, historiadores o licenciados en Bellas Artes— es el fruto del análisis de más de 3.800 edificaciones en núcleos rurales, urbanos y periurbanos, así como polígonos industriales de las cuatro provincias.

En concreto, la publicación distingue cuatro tipos de edificaciones, cada una con sus recomendaciones concretas. Así, el primer tipo que diferencia es la arquitectura tradicional y su evolución hasta mediados del siglo XX; dentro del que se recomienda emplear para sus rehabilitaciones técnicas tradicionales, piedra en la zona de los muros y carpinterías de madera. En segundo lugar, la arquitectura reciente engloba a toda la construida desde los años 60, con distinciones entre la urbana y la rural. En estos casos, la guía ofrece libertad de materiales y se centra en los colores, que deben ser coherentes con los del entorno en el que se encuentran y, no obstante, se recomienda que tengan acabado mate. La tercera tipología que se recoge son las construcciones aisladas en suelo rústico, y la cuarta las edificaciones industriales. Asimismo, la guía establece también límites máximos de luminosidad y saturación para todos los colores en aras de garantizar la armonía en su conjunto.

Según explicó el presidente de la Xunta durante la presentación del manual en la villa marinera de Redes, los catorce tomos de la publicación están disponibles desde ayer para que toda la ciudadanía gallega asuma estas recomendaciones «como propias». Alberto Núñez Feijóo precisó además que para convertirla en un patrimonio colectivo, se abrirá un proceso de participación con todos los actores del ámbito urbanístico y paisajístico con el objetivo de que todos los implicados —incluidos concellos, colegios y organizaciones profesionales— puedan realizar sus aportaciones.

Directrices del paisaje

Feijóo destacó el esfuerzo de su Gobierno por mejorar el paisaje urbano. En este sentido, el líder del Ejecutivo gallego anunció que antes de que termine 2018 estarán aprobadas las llamadas directrices del paisaje, un documento que —explicó— sustituirá las normas urbanísticas vigentes desde «hace 26 años». Además, la Xunta prevé finalizar en 2019 las recomendaciones en este ámbito para los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes, que abarcan «la inmensa mayoría» del territorio.

El mandatario autonómico concluyó destacando el trabajo en materia de ordenación urbanística y puesta en valor del paisaje que, apuntó, «ayuda a lograr una tierra mejor para vivir y una Galicia más armoniosa». «El respeto al medio natural no tiene por qué ser un freno al crecimiento económico, sino que puede ser un catalizador que lo haga más sostenible y duradero y lo traduzca en más calidad de vida. Esta es la filosofía de la que debe partir el trabajo por una nueva cultura ambiental», sentenció el presidente del Gobierno gallego.

 

 

 

 

 

. Artenara contará con tres nuevas infraestructuras, Tejeda con dos y Telde con una.

Los proyectos reformarán aparcaderos y plataformas desde la que contemplar paisajes de gran belleza

– El Cabildo de Gran Canaria ha aprobado los convenios para la ejecución, previa firma con los ayuntamientos, de seis miradores de los que tres estarán ubicados en Artenara, dos en Tejeda y uno en Telde, informó la consejera de Política Territorial del Cabildo, Inés Miranda.

Las actuaciones tienen un presupuesto de 650.000 euros y forman parte del Plan Territorial Especial del Paisaje (Pte-5) incluido en el Plan de Ordenación Territorial de Gran Canaria para la ejecución de miradores básicos que faciliten la contemplación y disfrute de enclaves naturales de especial belleza de la Isla.

Uno de los aprobados en Consejo de Gobierno es el mirador Cruz de Tejeda ubicado en el Parque Rural del Nublo, en la ruta desde el municipio de San Mateo por la carretera GC-15, que consiste en la adecuación de una plataforma ya existente con materiales naturales y que cuenta con un presupuesto de 240.000 euros.

Además, dos pequeños aparcaderos junto a la carretera GC-605 en la ruta desde Tejeda hacia Ayacata y Mogán serán habilitados con materiales que no causen impacto en el paisaje, obra valorada en 210.000 euros.

Junto a la carretera de Los Cofritos, que no aparece en los planos, el visitante del municipio de Artenara puede también apreciar parte del Parque Rural del Nublo y su incomparable paisaje desde una plataforma ya existente en la zona de Las Cañaditas y que será reformada para su uso como mirador básico por 50.000 euros.

Asimismo, en la ruta hacia Tamadaba por la carretera CG-216, el Cabildo acometerá la reforma de otro pequeño aparcadero para facilitar la parada y contemplación desde Mogaranes de la ladera oeste del parque natural, uno de los miradores más vistosos de la zona, que cuenta con un presupuesto de 37.000 euros.

Un tercer recodo de la misma carretera, hasta ahora consistente en una simple plataforma de tierra, será acondicionado como mirador básico en la zona de Los Ajos, desde la que pueden contemplarse el Roque de Faneque y parte de la costa oeste de Gran Canaria, obra valorada en 70.000 euros.

A estas actuaciones, el Cabildo añade el acondicionamiento de un mirador en la punta de La Mareta, en el litoral de Telde, que cuenta con una dotación presupuestaria de casi 40.000 euros.

  La guía, disponible en cuatro idiomas, puede descargarse gratuitamente a través de un código QR

Las Palmas de Gran Canaria, 17 de octubre de 2017.-

La Reserva de la Biosfera de Gran Canaria cuenta ya con una guía editada por el Cabildo que refleja los recursos turísticos, ambientales, sociales y culturales con los que cuenta esta figura, valores que deben conocerse para que puedan ser disfrutados tanto por visitantes como por la población local de Gran Canaria.

El consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, explicó que la publicación de esta guía, planteada como una de las acciones de desarrollo del Plan de Acción de la Reserva para el período 2013-2020, “es fruto de una demanda largamente planteada por parte de la población” que necesitaba un compendio “donde se recogiese la actividad de la Reserva y los bienes y servicios que ofrece al visitante”.

La publicación está ya disponible en la web de la Reserva. Ha sido editada en castellano, francés, inglés y alemán con datos sobre el patrimonio natural y cultural de la Reserva de la Biosfera, sus recursos turísticos, sus servicios ambientales y sus protagonistas, además de información sobre los espacios naturales protegidos de Gran Canaria, su patrimonio  arqueológico, su historia y tradiciones.

Entre descripciones de paisajes, bienes naturales y recursos económicos, la guía desgrana las experiencias de quienes tienen relación con la Reserva de la Biosfera. Una empresaria local que desarrolla su trabajo en su ámbito territorial con el criterio del producto de kilómetro 0, una artesana locera, pastores, un agente de Medio Ambiente que heredó la vocación de su familia o una representante de los pescadores de Agaete, son algunas de las personas que forman parte activa de la población de la Reserva y que quedan reflejadas en la Guía Ecoturística.

El objetivo, manifestó Rodríguez, es “destacar y visibilizar el protagonismo de la población local, pues es parte de la razón de ser de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria”, aclaró.

De hecho, el proceso de elaboración de este recurso ha servido, además, de diálogo entre los actores que conforman la Reserva de la Biosfera,   incluyendo a personas locales para que el lector conecte verdaderamente con los valores humanos del medio natural y rural de la Reserva de la Biosfera.

Así, para elaborar parte de la guía el Cabildo contó también con la colaboración de personas que forman parte directa de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria que fueron las encargadas de realizar textos e ilustraciones.

La guía cuenta con códigos QR para que los usuarios puedan ampliar la información de aquellos apartados que así lo requieran. Así, añadió Rodríguez, “se trata de un documento vivo y flexible que seguirá actualizándose y adaptándose en base a las nuevas necesidades y las ofertas turísticas emergentes”.

Para los más dinámicos, la guía también compone una lista de actividades de turismo activo como buceo, senderismo y fotografía en la naturaleza, dotando al viajero o visitante de las mejores referencias y acercándole a la experiencia a través de los testimonios de particulares que habitan en la Reserva y dan un valor añadido más humano.

La Reserva de la Biosfera de Gran Canaria abarca territorio en siete municipios: San Mateo, Artenara, Tejeda, Mogán, La Aldea, San Bartolomé de Tirajana y Agaete. Es una figura esencial para la preservación de las formas de vida y los ecosistemas en los que se integran, así como un modelo de equilibrio entre el desarrollo socioeconómico y el respeto de los valores naturales y culturales de la tierra.

Nuestros bosques producen bienes, en parte comercializados vía el mercado, y servicios ambientales. Entre los primeros destaca la madera y leña con volumen aprovechado de casi 20 millones metros cúbicos al año (1.000 millones de euros de valor primario), el corcho con 70.000 t/año (solo el tapón de corcho supone 350 M €/año), resina natural con 12.000 t (14 M €/año), además de caza y pesca, castañas, espárragos, esparto, frutos del bosque, pastos, piñón y setas.

La madera es la base de un complejo tejido industrial que incluye: industria de la madera (madera aserrada, tableros, envases de madera), industria de pasta y papel, e industria del mueble. Junto a los restantes productos forestales genera el 1,7% del PIB, 300.000 empleos directos (1,7% del empleo total) (Tablas Input – Output INE 2015), cubriendo el 5% de la energía primaria consumida en España, con el 40% del total de energía renovable como objetivo (IDAE 2015).

La actividad forestal y el valor añadido del sector industrial asociado son impulsores insustituibles de las áreas menos pobladas y más desfavorecidas de nuestro territorio. El bosque crea y mantiene el empleo como ninguna otra actividad, al tiempo que devuelve recursos al territorio. Siendo inestimable su contribución actual al empleo, su importancia estratégica es de tipo cualitativo.

Además, los bosques proporcionan cohesión territorial, desarrollo rural y frenan la despoblación. Si se tomasen las medidas pertinentes, el sector forestal sería capaz de generar 100.000 empleos adicionales permanentes.

 

I JORNADAS DEL ESPACIO NATURAL “PAISAJE PROTEGIDO DE LA ISLETA”

Día 5 de octubre

10:00: Presentación.
El Presidente y el Consejero de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran
Canaria. Acompañados por un representantes del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran
Canaria, de la Autoridad Militar, del Rector de La Universidad de Las Palmas de Gran
Canaria y el Director del Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología.
11:00: La Isleta, un volcán
D. Alex Hansen. Dr. Geografía
12:00: Descanso
12:30: La Ley del Espacio Protegido de La Isleta El Paisaje Protegido de La Isleta:
Un espacio de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos.
Dª. Ana Ramos. Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria.

17.00: La Impronta de los hombres y mujeres en el Paisaje Protegido de La isleta:
o Huellas arqueológicas de la población nativa de Canarias.
o Dra. Amelia Rodríguez Rodríguez. Profesora Titular de Prehistoria. ULPGC
o Patrimonio cultural del Paisaje Protegido de La Isleta.
o D. José de León Hernández. Dr. En Historia, Técnico de Patrimonio del Cabildo
de GC.
o El Paisaje Oculto: Arqueología y Patrimonio Militar en la Isleta e Istmo. Gran
Canaria.
o D. Artemi Alejandro. Arqueólogo.
19.00: El Confital y el Barrio de la Isleta. Balance y perspectiva de una relación con el Paisaje
Protegido desde la planificación urbana.
Por D. Santiago Hernández Torres. Geógrafo
20.00: Fin de la jornada.

Día 6 de octubre:
10.00: “Fauna, flora y vegetación terrestres del Paisaje Protegido de La Isleta”.
Dr. Marcos Salas Pascual. ULPGC.
11.00: Lugares de interés geológico (LIG) en la Z.E.C. de la Bahía del Confital
D. José Mangas Viñuela. Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG), ULPGC
12:00: Descanso
12:30: El Faro de La Isleta, el dominio público portuario y sus afecciones al territorio.
D. Francisco J. Sánchez La O, Geógrafo (APLP). D. Nicolás Vega Goes; técnico en
señales marítimas (APLP)

17.00: Otros posibles usos del Espacio Protegido de La Isleta.
o Conversando sobre los usos de El Confital: el proceso de Participación
Ciudadana en desarrollo
D. Javier Estévez, Geógrafo. Claudia Moreno Guajardo, Arquitecta. Ana Moreno,
Abogada
o Promocionando experiencias en entornos naturales.
D. Sergio Moreno Gil. Profesor titular ULPGC, Instituto de turismo y
desarrollo Económico Sostenible –Tides ULPGC.
o La percepción social del uso de La Isleta y su conservación.
o Dª. Marta Cantero Lleó. Licenciada en Ciencias de la Información y en Derecho.
19.00: Debate – Puesta en común – Conclusiones

 

Un estudio ha analizado cómo evolucionará la superficie de pino albar en Catalunya

Muchos rodales solo sobrevivirán si en ellos se talan entre el 20% y el 40% de los árboles

Los bosques ibéricos necesitarán un cambio de gestión, fundamentalmente reducir el número de árboles por hectárea mediante claras, si quieren adaptarse a las nuevas condiciones de lluvia y calor derivadas del cambio climático. De lo contrario, corren el riesgo de desaparecer y ser sustituidos por otras especies más resistentes. Y posiblemente menos atractivas desde un punto de vista forestal. Donde ahora crecen pinos albares, por ejemplo, en un futuro podría haber encinas o pinos carrascos.

Esta es una de las conclusiones de un estudio desarrollado en el Centre Tecnològic Forestal de Catalunya (CTFC), en Solsona, que ha cuantificado a largo plazo el crecimiento y el estrés por sequía de los bosques en función de la gestión que se realice en ellos. El objetivo es poder personalizar la gestión con el fin de adaptarlos a las nuevas condiciones climáticas.

En función de la lluvia y el calor

Las previsiones climáticas para la cuenca mediterránea pronostican para las próximas décadas una reducción de la pluviometría y un aumento notable de las temperaturas, lo que tendrá un efecto directo sobre la disponibilidad de agua. Ello pondrá en peligro a diversas especies de interés comercial que ya se encuentran en el límite de su distribución óptima.

La principal alternativa para mantener los bosques será practicar claras, actuaciones consistentes en retirar los árboles más pequeños para que el resto pueda crecer mejor sin competir por los recursos. “Las claras se han hecho desde antiguo para mejorar la calidad de la madera y el estado sanitario del bosque”, resume el primer firmante del estudio, Aitor Ameztegui, investigador del CTFC y del CREAF. Además, si no se hicieran, muchos árboles morirían por la sequía.

Aitor Ameztegui, del CTFC y el CREAF, durante un análisis forestal / JAVIER DE DIOS (CTFC)

En algunos casos habría que talar entre el 20% y el 40% de los árboles. En un rodal donde crecen un millar de pinos por hectárea, eso puede significar pasar a 600. El problema, prosigue Ameztegui, es que si se retiran muchos árboles para facilitar el crecimiento de los restantes se corre el riesgo de que el bosque deje de ser rentable. “Se trata de encontrar el equilibrio”, añade.

Los investigadores del CTFC han analizado las perspectivas del pino albar, una especie de amplia distribución en Catalunya y gran interés comercial, pero consideran que los modelos de cálculo desarrollados servirían para cualquier especie forestal. El estudio se ha publicado en la revista ‘Ecological Modelling’.

La investigación tiene en cuenta diferentes posibilidades en función de diversas predicciones climáticas y de la localización de los bosques. Concretamente, el trabajo analiza tres áreas representativas de pino albar: el Pirineo como zona húmeda, las montañas de Prades como zona seca y el Prepirineo como zona intermedia.

Según los resultados, practicar claras de intensidad moderada en las zonas que ya son húmedas “podría mejorar la productividad sin afectar a la disponibilidad de agua”, dice el autor. En la zonas secas, en cambio, sería necesario talar tantos árboles que comprometería una buena producción de madera. “En Prades o Els Ports, si quisieras reducir los daños por sequía deberías quitar tantos árboles que ya no saldría rentable -prosigue Ameztegui-. Igual deberíamos plantearnos otra especie”.

De Siberia a Sierra Nevada

El pino albar (‘Pinus sylvestris’) es una especie muy habitual en Eurasia –se extiende desde Siberia hasta Sierra Nevada, Turquía o Escocia- y que soporta un gradiente de temperaturas y lluvia muy notable. En Catalunya está presente en zonas con una temperatura media anual comprendida entre 12,5 y 8,7 grados y con precipitaciones de entre 564 y 828 litros por metro cuadrado. Sin embargo, si el cambio climático modifica las condiciones (por ejemplo, las lluvias en algunas zonas se quedan en 500 litros), los bosques dejarán de estar en su rango ideal de crecimiento.


«Cuando están en el límite, los bosques empiezan a morir y dejan un hueco que puede propiciar la colonización de especies más secas. El problema es que el pino albar, que ocupa el 17% del área forestal de Catalunya, aporta más del 25% de la madera obtenida anualmente.

 

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