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Adapa Canarias

Defensa del Arbol y Paisaje de Gran Canaria

Asociaciones cívicas y Ayuntamiento promueven distintas ideas para transformar la autovía que separa Vegueta y Triana

  En los setenta el crecimiento del tráfico desbordó a Las Palmas de Gran Canaria. El progreso llevó a las autoridades a crear nuevas vías de circulación. Esto hizo que las alamedas que circundaban el Guiniguada y los dos puentes que lo cruzaban sucumbieran ante el asfalto y el hormigón. Se levantó una autovía, la GC 110, que separó los barrios de Vegueta y Triana.

  Desde la construcción de los túneles de San José y la circunvalación se ha cuestionado esta carretera, y han salido varios proyectos para recuperar este espacio para la ciudadanía. Los arquitectos Joan Busquets y José Antonio Sosa parten de la idea de volver a destapar el cauce. Mientras, el Ayuntamiento defiende una semipeatonalización de la vía como paso previo a otras actuaciones.

  Solventar barreras y recuperar el espacio del barranco Guiniguada para la ciudadanía. Tanto el Ayuntamiento como diversas instituciones civiles siguen la filosofía de transformar por completo este lugar de Las Palmas de Gran Canaria y vincular así los barrios de Vegueta y Triana, con el protagonismo del peatón por bandera. En la actualidad, la GC 110 hace las veces de frontera física entre las dos partes que componen el casco histórico de la capital. Por esto mismo, la ciudad lleva más de una década planteándose diversos proyectos para solventar este problema. A fin de cuentas, la idea es revalorizar la zona, cerrar la cicatriz de la autovía y lograr así una candidatura sólida para que el núcleo fundacional de la capital se declare Patrimonio de la Humanidad.

  También conocida como Autovía del Guiniguada, la GC 110 se construyó en la década de los setenta para solventar los problemas de tráfico que padecía la capital y reordenar la circulación para aquellos que querían dirigirse hacia los municipios del interior. Para ello se tuvo que soterrar el cauce del barranco entre la ermita de San Roque y su desembocadura. De tal manera que se derribaron los históricos puentes que unían los barrios de Vegueta y Triana. Tras la construcción de la Circunvalación y los túneles de San José el número de vehículos que pasan por esta carretera ha disminuido drásticamente, de ahí que la sociedad civil se plantee recuperar este espacio.

  Desde que se construyeron los túneles de San José, el tráfico que soporta la autovía que cubre la última parte del cauce del Guiniguada, es meramente testimonial desde el enlace de Primero de Mayo hasta el mar. Eso permite volver abrir el barranco y recuperar el papel estructurante que este tuvo en su día, como elemento configurador y de unión entre Vegueta y Triana. Se trata de recuperar lo robado a la ciudad. Existen desde hace años diversas propuestas e intervenciones que tratan de “camuflar” el impacto de esta autovía sobre la ciudad, dándole un aspecto más urbano, pero estas no pasan del intento, manteniéndose la triste imagen de un barranco enterrado; ningún simulacro posee el valor de lo auténtico. Se trata de eliminar las bóvedas que lo cubren y recuperar un paisaje esencial de la ciudad. El proyecto que se propone no es caro, no haría falta construir puentes de momento, ni canalizar nada. Simplemente demoler las bóvedas que cubren los tramos de bóveda entre puentes. Con carácter provisional (o definitivo) pueden dejarse varias secciones estrechas de las bóvedas actuales funcionando como puentes entre Vegueta y Triana (donde el Puente de Piedra, el de Palo y a la altura del Rectorado). De hecho, las cuatro bóvedas que resultarían del corte de la estructura actual recuerdan mucho lo que ya existió en su día. Ya habrá tiempo en el futuro de sacar un concurso para diseñar los puentes. Esta idea recoge el sentir de las principales asociaciones cívicas de Gran Canaria (Gabinete Literario, Real Sociedad Económica de Amigos del País, Real Academia de Bellas Artes y ADAPA Canarias).

Tres grandes propuestas

  Hasta el momento hay tres grandes ideas sobre la mesa para recuperar este espacio. El primero, y más ambicioso, de estos proyectos es el del arquitecto catalán Joan Busquets. Este propuso en 2005 destapar el barranco en su mayor parte, soterrar la Avenida Marítima en este punto, entre otras actuaciones. El Gabinete Literario y el arquitecto José Antonio Sosa, por su parte, han propuesto seccionar diversos tramos de la calzada actual y dejar el resto a modo de puentes. Por último, la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento ha presentado en esta legislatura una peatonalización más modesta, con la creación de un bulevar.

  El principal escollo que tiene por delante cualquiera de las propuestas viene del Gobierno de Canarias. Los técnicos de la consejería de Obras Públicas, que dirige el nacionalista Pablo Rodríguez, considera la GC 110 como vía de interés regional. Según estos, de cerrarse esta carretera al tráfico se pueden producir atascos de consideración tanto en los túneles de San José como en Bravo Murillo.

  Tras la apertura de las nuevas vías de circunvalación la ciudad comenzó a plantearse la utilidad de una autovía que en su día se construyó para canalizar el tráfico capitalino. Bajo el mandato de la popular Pepa Luzardo se inició la ejecución del proyecto de Busquets. Como primera fase se derribó el escalextric en el verano de 2006. La falta de interés por parte de otras instituciones, el elevado coste de la obra y, sobre todo, la llegada de la crisis, provocaron que en 2011 el ejecutivo municipal guardara en el cajón los planos.

  No obstante, sendas infografías de la propuesta de Busquets son públicas aún en la web del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. De los ocho puntos de actuaciones que describe, solo se han cumplido dos, la peatonalización de varias calles del entorno de la Catedral, entre ellas Mendizabal y Pelota; y el acondicionamiento del entorno del Teatro Pérez Galdós.

  A grandes rasgos, Busquets pretendía destapar el Guiniguada desde su desembocadura hasta poco después de la calle Obispo Codina. En la costa ganaría terreno al mar con un gran paseo que discurriría paralelo a los barrios de Vegueta y Triana, de tal manera que se soterraría la Avenida Marítima. Además, en la misma desembocadura se crearía una gran plaza con una laguna, de donde saldría un gran chorro de agua, como se puede observar en las infografías.

  El resto del cauce sería un paseo con pasarelas y pasos para conectar ambos barrios. Entre otros elementos, se levantarían dos en el punto exacto donde estaban los puentes históricos que unieron Vegueta y Triana hasta la construcción de la autovía. Por último, en el entorno del rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se plantea otra plaza.

  Tras años de olvido, la idea de cerrar la herida del Guiniguada ha vuelto con fuerza. El arquitecto José Antonio Sosa, arropado por el Gabinete Literario, ha presentado un nuevo proyecto para modificar este espacio. Este rescata la idea de Busquets de destapar el cauce del barranco. “Con la tecnología de ahora, capaz de cortar hormigón, se pueden seccionar las bóvedas de este material que cubren el barranco y dejar zonas a modo de puentes”, resalta Sosa.

  De esta manera, se crearían tres pasos peatonales entre Triana y Vegueta, con cuatro ojos cada uno. Dos corresponderían con los históricos puentes que fueron demolidos en los años setenta, puente de Palo y puente de Piedra; y un tercero estaría en las inmediaciones del rectorado. En definitiva, su intención es “quitar la losa” de asfalto que cubre el barranco.

  “La carretera actual entierra el barrio”, señaló Sosa, en referencia al desnivel que existe entre la plaza Mesa de León, frente al Teatro Guiniguada, y el lecho de la GC 110. “¿Qué dirán los turistas cuando se mueven entre los dos barrios? Probablemente no entiendan por qué hay una autovía ahí en medio”, subrayó tajante. Para Sosa, llevar acabo este proyecto no es un ejercicio de “nostalgia”, si no una travesía para recuperar un espacio vital para la ciudadanía. Se trata, según el arquitecto, de una obra que no sería muy costosa.

  Hasta el momento, a su propuesta se han sumado el Gabinete Literario, la Real Sociedad Económica de Amigos del País, la Real Academia de Bellas Artes y Adapa. Como siguiente paso, Sosa ha presentado alegaciones al Plan Insular de Ordenación del Cabildo grancanario, quien tiene la postetad de conservación de la vía, para que clasificaran el uso de esta carretera como espacio libre.

  El Ayuntamiento, por su parte, ya modificó su Plan General de Ordenación urbanística en 2012 en este sentido. Precisamente, el actual equipo de gobierno municipal ha relanzado desde 2016 la idea de recuperar el Guiniguada. En este caso, prevén realizar una obra “mucho más factible y asumible” en el corto plazo: crear un bulevar a lo largo de la GC 110, suprimir aparcamientos, y, en definitiva, ganar espacio para el peatón.

  “Desde que llegamos al gobierno hemos estado intentando que se consiga poner en práctica un proyecto en esa vía que garantice la unión entre los dos barrios “, señaló estos días el alcalde capitalino, Augusto Hidalgo. Este proyecto plantea la semipeatonalización de la actual autovía. Para ello, habría que ampliar las aceras, establecer un carril bici y crear plazas de aparcamiento reguladas. La calzada quedaría reducida de esta manera a un carril por cada sentido, como en la zona del Teatro.

  También dejarían de estacionar coches en los arcenes, como lo hacen ahora. De esta manera la imagen gente caminando por la calzada quedaría para el recuerdo. A cambio, se crearía un gran aparcamiento en la zona del Pambaso. “De forma transitoria podemos hacer una actuación de este tipo, para normalizar la vía como una calle interna”, indicó el alcalde.

  “Hemos intentando convencer al Gobierno, inicialmente ellos plantearon municipalizarla para que nosotros hiciésemos lo que pensáramos oportuno, pero eso es un trámite largo y lo único que queremos es que nos autoricen para actuar en dicha vía”, aclaró Hidalgo. Por el momento, el Ayuntamiento ha redactado este proyecto con la intención de reducir espacio al vehículo privado. No obstante, apuntó que están abiertos a debatir otras opciones. “Hay proyectos más ambiciosos que son factibles, se pueden poner sobre la mesa, pero es el Gobierno quien tiene que darnos el permiso”, aclaró.

  Javier Doreste, concejal de Urbanismo y quien ya ha mantenido encuentros con Sosa, considera “un problema” el hecho de dejar al descubierto el barranco. “Al abrir el lecho vuelves a separar los barrios, cuando la idea es unir las dos realidades”, matizó el concejal. No obstante, aseguró que la idea que defiende el Gabinete está bien y se puede discutir, pero habría que buscar consensos y encontrar la mejor manera de unir ambos barrios del casco histórico. Al igual que Hidalgo, defiende el proyecto que ha redactado su concejalía.

  Si en algo coinciden todas las partes es en la pérdida de importancia de esta vía para la ciudad. El alcalde afirmó que es el Ayuntamiento quien debería poder decidir “cuales son las vías de acceso a Las Palmas de Gran Canaria”. Por esto, tanto el Consistorio como diversas asociaciones están intentando sacar adelante proyectos con la finalidad de unir de una manera más amable los barrios de Vegueta y Triana. “Este interés demuestra que hay una preocupación de la ciudadanía para cerrar esta cicatriz”, resaltó Hidalgo.

  Lavar la cara del Guiniguada supondría convertir en un continúo el casco histórico y mejorar la imagen de las orillas del barranco, a la cual se asoma, entre otras edificaciones de gran parte, el rectorado universitario, hoy medio escondido. En última instancia, cerrar esta cicatriz podría suponer un empujón a una candidatura del casco viejo a Patrimonio de la Humanidad, según las asociaciones.

  El Cabildo donará hasta 25 olivos de la variedad verdial, la más tradicional en la isla, a los olivocultores que lo soliciten antes del 10 de abril con el doble objetivo de conocer su rendimiento en diferentes lugares y responder a su creciente demanda entre los productores de aceituna y aceite de oliva.

Sean propietarios o arrendadores de la finca agrícola en la que ya se cultiven olivos, los olivocultores grancanarios que así lo pidan recibirán un máximo de 25 y un mínimo de 10 árboles de la variedad verdial cultivados en la Granja Experimental del Cabildo gracias a una campaña con fines experimentales lanzada por la Consejería de Soberanía Alimentaria.

Tradicionalmente la verdial era la variedad predominante en la isla, hasta la llegada de otras nuevas más enfocadas a la obtención de aceite. Por sus cualidades y su doble aptitud, ya que sirve tanto para preparar aceituna de mesa como para aceite, sigue siendo muy apreciada y demandada. Sin embargo, los olivocultores tienen muchas dificultades para conseguirla por su bajo rendimiento cuando se enraíza mediante estaquillas.

Así, el Cabildo ha decidido facilitar su cultivo, y de paso estudiar su rendimiento en distintos emplazamientos, regalando olivos seleccionados en sus instalaciones de Arucas.

En el reparto se dará prioridad a los agricultores que pertenezcan a alguna asociación de olivocultores y el número máximo y mínimo de olivos previstos en la convocatoria podrá incrementarse o reducirse en función de las existencias del vivero y la cifra de peticiones.

Gran Canaria lidera la producción anual de las islas de aceite de oliva virgen extra, con 80.000 litros que salen de las nueve almazaras que existen en la isla, instalaciones que se reparten entre Agüimes, donde hay tres; Santa Lucía de Tirajana y Telde, que tienen dos; e Ingenio y Agaete, que cuentan con una. En Fuerteventura son cinco y en Tenerife hay cuatro.

Gran Canaria suma en torno a 70.000 olivos diseminados por su geografía, lo que la convierte en la isla con más olivares del archipiélago gracias al auge experimentado por este sector en los últimos años, que ha propiciado su expansión más allá de Agüimes, San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía, donde es tradición. De hecho Telde, Gáldar, Mogán, Agaete y Valsequillo, entre otros municipios, cultivan ya estos frutales, fácilmente adaptables a las condiciones ambientales de la isla y atractivos por su alto valor agronómico, etnográfico y paisajístico.

  La reciente celebración del Día Internacional de los Bosques ha sido un momento «idóneo» para poner de manifiesto el papel de los bosques en las islas, fundamentales para la aportación de agua a los acuíferos, pero también para luchar contra el cambio climático. Canarias es de las comunidades en las que ya se habla de implantar el Céntimo Forestal.

El papel que juegan los bosques en Canarias tiene «un valor extraordinario» por cuanto que son vitales no solo por como contribuyen a evitar la erosión del suelo, sino por lo que suponen para el mantenimiento y la aportación de agua a los acuíferos y, lo mismo que en el resto del mundo, por su función de sumideros del CO2 que se emite a la atmósfera. La celebración del Día Internacional de los Bosques ha servido no solo para poner de manifiesto esa importancia de los bosques para las islas, como dice el presidente del Colegio de Ingenieros de Montes en Canarias, Juan Carlos Santamarta, sino también para concienciar sobre las medidas que hay que tomar para salvaguardarlos.

Entre otras medidas que se deberían tomar en Canarias, Santamarta apunta que los bosques canarios deberían incluirse en la denominada bioeconomía y también formar parte de la fijación de CO2, con la implantación del Céntimo Forestal, o del pago por servicios ambientales.

La implantación del Céntimo Forestal o Verde, que consiste en pagar un céntimo por cada litro de combustible que se eche en cualquier vehículo, es una de las medidas que defienden los ingenieros de montes y forestales, pero «no como una tasa recaudatoria», sino, según el vicepresidente del Colegio de Ingenieros de Montes en Canarias y miembro de la Asociación de Profesionales Forestales (Profor Canarias), Jorge Naranjo Borges, «como un instrumento para paliar las emisiones de gas carbono», transfiriéndolo al mayor sumidero de carbono conocido, los bosques. Así, lo que se recaude por contaminar iría a parar directamente a acciones como la repoblación de bosques o incluso de zonas de matorral o tabailbal en islas como Lanzarote o Fuerteventura, dice Naranjo Borges. También a servicultura productiva y preventiva (de incendios).

Otra medida, apunta Naranjo Borges, es el pago por servicios ambientales, es decir, incentivar a quienes viven en entornos boscosos para que la responsabilidad social que tienen en la conservación del entorno, bien para el disfrute, bien por seguridad, se vea premiada con alicientes fiscales.

A juicio de Naranjo Borges, el mayor problema que hoy por hoy tienen los bosques canarios es «la falta de gestión», algo que va aparejado, dice, a la escasa inversión en Medio Ambiente.

Valle de Guayedra, ecosistema termófilo a los pies de Tamababa

El Colegio de Ingenieros de Montes eligió el Valle de Guayedra en Gran Canaria para realizar, el día 21, una caminata vinculada al Día Internacional de los Bosques. Guayedra, en las faldas del Pinar de Tamadaba, se nutre de las lluvias que caen allí y el valle alberga hábitats y especies endémicas, repoblaciones forestales (d) recientes y una fuente semillera de bosque termófilo. Entre los participantes (i) estuvo la vicerrectora de la Universidad de Cabo Verde.

 

Miembros de nuestra asociación, ADAPA Canarias, también nos sumamos a la Ruta del Agua que parte desde el municipio de Santa Brígida para disfrutar de este precioso paisaje de medianías…

  Un centenar de personas disfrutaron de una ruta por las joyas hidráulicas que alberga en sus entrañas el barranco del Guiniguada. Una iniciativa promovida por el Cabildo de Gran Canaria para celebrar el Día Mundial del Agua que tuvo lugar el pasado jueves

El Guiniguada, un museo hidráulico
El Pozo Canario, la Presa de Satautejo o Los Veleros son algunas de las joyas del barranco

Cuando Juan Rejón llegó a Gran Canaria hace casi 540 años, sentó las bases del que más tarde sería el Real de Las Palmas en la orilla del Guiniguada. Y es que su nombre ya lo dice todo. “Según algunos expertos la etimología del barranco, de origen bereber, podría traducirse como abundante corriente de agua en un cauce natural”, recuerda el profesor de la ULPGC y funcionario del Consejo Insular de Aguas, José Imar Chirivella, en la ponencia que puso
el colofón a un recorrido por alguna de las joyas que alberga la hondonada que se ha consolidado como un auténtico museo hidráulico. Un patrimonio desconocido para muchos del que pudieron disfrutar un centenar de personas durante la iniciativa promovida por el Cabildo insular con motivo del Día Mundial del Agua que tuvo lugar el pasado jueves.

“El mayor barranco de la vertiente norte” está profundamente ligado al desarrollo de la Isla y no solo porque la primera villa tras la conquista castellana se consolidó en sus márgenes. Hechos como que fue testigo de la batalla que aconteció poco después entre aborígenes y las tropas de Rejón o que sus entrañas sirvieran de vía de escape para los canarios que huían en 1599 del corsario holandés Pieter van der Does y sus soldados, muchos de los cuales encontraron entre sus laderas la tumba, también lo convierten en un enclave de alto valor histórico. Si bien estos no son los únicos tesoros vinculados a su cuenca y los participantes en la caminata están a punto de descubrirlo.

“Vamos a mirarnos en lo nuestro”, invita Paco Guerra, guía de la empresa Arawak encargado del primero de los tres grupos que se han formado dado el alto volumen de asistencia a la actividad en la que también participan el presidente del Gobierno grancanario, Antonio Morales, varios consejeros, alcaldes y técnicos del Consejo Insular de Aguas. El punto de partida es la Finca El Galeón, en Santa Brígida, desde donde la comitiva pone rumbo hacia el pozo con el mismo nombre que se encuentra a pocos metros.

Pozos
La lluvia acompaña débilmente a ratos a los senderistas a los que no consigue enchumbarles el ánimo por conocer las curiosidades del camino. La primera parada promete. Y es que El Galeón fue autorizado en 1938, convirtiéndose el suyo en el expediente número 367 en aquel momento. Con una caña vertical de 63 metros de profundidad y tres de diámetro y dos galerías
de 330 y 170 metros, respectivamente, llama la atención por el hecho de que su boca está fuera de la nave de máquinas que ahora acoge un museo.

Este es uno de los casi 3.000 pozos de hasta 400 metros de profundidad que se construyeron a mitad del pasado siglo (en la que se tramitaron 4.000 expedientes), “coincidiendo con el auge de la agricultura de exportación”, explica Gerardo Henríquez, gerente del Consejo Insular
antes de bromear con que si se mira un mapa de pozos de la Isla, esta “parece un queso Gruyer”. Un hecho que no hace descartar que, al igual que es el territorio con mayor densidad mundial de presas, Gran Canaria sea el lugar del mundo con mayor cantidad de pozos por extensión, si bien este dato está por confirmar. El segundo alto en el recorrido, la presa de Satautejo, tampoco deja indiferente. Conocida antes como la Manzanares, por su ubicación
en el barranco del mismo nombre, tuvo la misión de abastecer a Las Palmas de Gran Canaria
hasta hace unas décadas. Aunque no está especialmente cargada de agua, destaca en ella su muro de 20 metros de mampostería curvada que permite hacer acopio de más de 230.000 metros cúbicos del líquido elemento.

Varias paradas para admirar la naturaleza y unos cuantos metros después llega el turno de los lavaderos conocidos como Los Veleros. Nombre que le viene de la imagen que dejaba la ropa tendida que, con el viento, creaban la ilusión de un mar de velas. Además de ser vital para mantener a raya la suciedad de la ropa, este espacio también resultaba importante para las relaciones sociales al ser el lugar en el que las mujeres intercambiaban conversaciones e información.  

Joyas. Lo que el barranco de Guiniguada acoge en sus entrañas, en lo que a obras hidráulicas se refiere, son auténticas joyas vinculadas a la historia y al desarrollo de la propia ciudad y la Isla. En la imagen principal, los participantes de la ruta

atravesando el puente de la Presa de Satautejo. Abajo, la visita a los lavaderos también conocidos como Los Veleros. Sobre estas líneas, arriba, el acueducto de carga para el Molino de Maipez (arriba), mientras de debajo los asistentes escuchan las explicaciones de los técnicos sobre el museo del Pozo Canario de la Finca El Galeón.

Un centenar de personas participan en el recorrido por las obras del cauce “Con tantos pozos el mapa de la Isla parece un queso gruyer”, afirma Henríquez.

La cantonera de Los Pepe se convierte en la penúltima joya a visitar. Aunque ya está modernizada, este tipo de obra, cuyo objetivo es fijar el volumen del agua que pasa por un canal en un tiempo determinado, se remonta al siglo XVIII cuando los fraccionamientos de los partícipes se acentúa. En concreto, la que se emplaza en el Guiniguada la gestiona la Heredad más antigua de la Isla, la de Las Palmas, Dragonal, Bucio y Briviesca que, a su vez, está ligada la galería de La Mina. Una infraestructura que fue autorizada por los Reyes
Católicos a principios de 1500 para trasladar agua de Tejeda al Real de Las Palmas.

El acueducto de carga del Molino de Maipez fue el colofón al recorrido por el barranco que se pretende, además, incluir en el sendero GR131 existente en las demás Islas, que tiene por objetivo conectar todo el Archipiélago y que forma parte, además, del trazado de más de 5.000 kilómetros del sendero europeo E7 que arranca desde Hungría. En lo que a la obra hidráulica
se refiere, destaca por su importancia a la hora de elevar la cota del agua para poder mover los molinos. Asimismo, esta construcción que data de 1899 es, por su proximidad, uno de los símbolos del Jardín Canario.

Precisamente en este último, tras seis kilómetros de caminata, se celebró la última parte del encuentro en el Foro Guiniguada donde José Imar Chirivella impartió su conferencia
Guiniguada: un barranco de agua. Acto seguido se llevó a cabo el reconocimiento a los vigilantes de aguas y cauces, de presas y de obras y explotación del Consejo. Un cuerpo que actualmente componen una veintena de personas encargadas de velar por el estado del patrimonio hidráulico de la Isla.

Interesante artículo con el que nuestro compañero de ADAPA Canarias y director de la RSEAP, Tomás Van de Valle, nos informa e invita a reflexionar sobre el Parque Barranquillo Viera…

  El espacio olvidado y menospreciado que enlaza Schamann con Fincas Unidas
cumple con creces las condiciones ideales para convertirse en el principal
corredor entre ambas plataformas urbanas y el nivel intermedio de Paseo de Chil

Es de temer que no sean muchos los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria que sepan cuál es el parque a que da pie este artículo. Algunos más, aunque presumiblemente no la mayoría, captarán de que reducto se habla si se lo refiere con el popular, y despectivo, apelativo de “Parque de las Cucas”. Y, aún, entre quienes lo conocen o tienen noticia del mismo, no faltará
quien se pregunté por la pertinencia de que el Grupo de Jardines y Paisaje de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria emplee su tiempo en un lugar con reputación de sórdido, por no decir que le sorprenderá que la institución publique un artículo sobre el mismo. Pero el Parque Barranquillo Viera, empecemos a usar su nombre primigenio
a ver si logramos que algún día se imponga en el imaginario ciudadano, es un lugar mucho más importante de lo que piensan estos lectores y, ay, los actuales y precedentes alcaldes, concejales de Urbanismo y concejales de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Últimamente las conexiones longitudinales de la ciudad vuelven a primer plano de la actualidad informativa con motivo de la construcción de la MetroGuagua. Sin entrar en el debate sobre esta iniciativa, no cumple a este artículo, el dato sirve para llamar la atención
del lector sobre cómo nuestros munícipes se han ocupado tradicionalmente de las conexiones
longitudinales, las de la ciudad baja, lo cual es absolutamente necesario, pero no han mostrado especial interés en resolver las más que deficientes conexiones transversales, que enlazan la ciudad baja con las distintas “ciudades altas”, lo cual es, a todas luces, lamentable. A este respecto, el olvidado y menospreciado Parque Barranquillo Viera, que conecta Schamann con
Fincas Unidas, cumple con creces, a poco que se hagan unas mínimas, y más que económicas, intervenciones en él, las condiciones ideales para convertirse en el principal corredor peatonal entre ambas plataformas urbanas –y el nivel intermedio del Paseo de Chilen un momento en que la movilidad sostenible está en la agenda de todas las ciudades… que tienen proyecto de ciudad.

Concebido por el gran arquitecto paisajista menorquín Nicolau Maria Rubió i Tudurí -¿para cuándo la gran exposición sobre sus proyectos en Canarias?-, autor de los Jardines Francesc Maciá, los Jardines del Palacio Real de Pedralbes, el Turo Park y la Plaza Gaudí, frente a la Sagrada Familia, todos estos en Barcelona, Rubió fue también el creador del Parque Doramas,
uno de cuyos tramos fue llamado en su honor, precisamente, Jardines Rubió. Y, bien, ahora, que,
como la MetroGuagua, está de actualidad también el Doramas, con ocasión del proyecto de ampliación del Hotel Santa Catalina, no está de más incidir en la necesidad de pensar ambos jardines, el Parque Doramas y el Parque Barranquillo Viera, finalizados el mismo año -según consta en los respectivos proyectos depositados en el Archivo Rubió del Colegio de Arquitectos
de Barcelona-, como partes indisociables de un mismo conjunto que busca conectar la ciudad baja y Ciudad Alta mediante el diálogo con la naturaleza.

  Es un lugar mucho más importante de lo que piensan los actuales y precedentes alcaldes.

  Una intervención mínima haría de esta una ciudad más cohesionada.

Si ya, como se ha expuesto hasta aquí, por lo que representa en cuanto a movilidad sostenible, de conexión entre dos plataformas de Las Palmas de Gran Canaria, históricamente desconectadas, y de valor artístico cultural en cuanto que obra del principal arquitecto paisajista español del siglo XX, es un lugar de altísimo interés, el Parque Barranquillo Viera entraña además valores geológicos: Con su sabiduría proyectual, Rubió supo respetar el trazado del pequeño barranco, de tal modo que hoy es uno de los pocos de la ciudad que
conservan su estructura geomorfológica –compáreselo con los vecinos barrancos del López Socas y Don Zoilo-.

En fin, una mínima intervención en el parque, que pasa por una recuperación de su jardinería que respete sus hermosísimos árboles, la introducción de señalética e iluminación, el otorgamiento de prioridad al peatón sobre los vehículos motorizados en el Paseo del Capitán
López Orduña y, muy importante, la prolongación del Parque hacia el arranque del barranco, en
Schamann, con una fácil conexión al Parque Don Benito, harían de esta una ciudad más cohesionada. Señor alcalde, don Augusto Hidalgo; señor concejal de Urbanismo, don Javier Doreste; señora concejala de Parques y Jardines, doña Inmaculada Medina: ¿creen que podrán
encontrar un hueco en sus agendas para tomarse interés en esta cuestión?

 

Nuestra Asociación en Defensa del Paisaje y Árbol de Gran Canaria (ADAPA Canarias) ha mostrado su sorpresa  y profundo malestar por el hecho de que “cuando en el seno del Observatorio del Paisaje, el Ayuntamiento de Telde se muestra a favor de eliminar las vallas publicitarias, que de manera ilegal se encuentran en suelo municipal, el propio Ayuntamiento, se  publicite abiertamente en una de ellas”.

Para ADAPA Canarias, es absolutamente inconcebible que “mientras que desde el plan de embellecimiento de la GC-1 auspiciado por el Cabildo de Gran Canaria, que le ha concedido una subvención de 90.000 euros al Ayuntamiento para contratar a expertos que pleiteen, contra quienes tengan las vallas publicitarias ilegales e ilegalizables  en el entorno de en la autovía, de cara a su retirada, en el casco urbano se sigan colocando a pesar de que son ilegales”.

A juicio de ADAPA Canarias, este es el claro ejemplo de cómo se ha venido trabajando en la defensa del medio ambiente en la Isla. “Mucha legislación, tomado acuerdos en una mesa, e incumpliéndolos en el despacho de al lado, y argumentando que no se puede hacer cumplir la Ley y lo acordado, por falta de medios y presupuesto”.

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